Fatima Alilech
19 January 2026
Las ruedas son una de las partes más expuestas del vehículo. Durante la conducción, entran en contacto con barro, nieve, asfalto, aceites y grasas. Además, el polvo de frenos se acumula en las llantas, creando una capa difícil de eliminar con agua y jabón. Si no se limpian con frecuencia, esta suciedad puede afectar la estética, la seguridad y la vida útil de las ruedas.
Mantener las llantas y neumáticos limpios mejora la apariencia del coche. También reduce el riesgo de corrosión. Esto evita daños en los materiales y ayuda a tener una conducción más segura. Por eso, es fundamental incluir esta tarea en tu rutina de mantenimiento.
WD40® Specialist Desengrasante Profesional (ideal para eliminar grasa y proteger contra la humedad).
Cepillo de cerdas medias.
Agua jabonosa.
Paños de microfibra.
Antes de limpiar, examina la banda de rodadura y los flancos del neumático. Retira piedras u objetos incrustados y busca grietas o hinchazones que indiquen deterioro. Comprueba también que las válvulas de inflado estén tapadas y los cables de equilibrado bien sujetos.
Este paso es clave para garantizar que el neumático está en buen estado antes de proceder con la limpieza. Si detectas daños graves, acude a tu distribuidor de neumáticos.
Moja el neumático con agua jabonosa y frota con un cepillo de cerdas medias. Insiste en las ranuras, donde se acumula el polvo fino de las pastillas de freno. Aclara varias veces y repite la operación en las zonas más sucias. Este paso elimina la suciedad superficial y prepara el neumático para el tratamiento final.
Un buen lavado con agua y jabón ayuda a quitar barro y polvo. Pero esto no es suficiente para las llantas. Las llantas suelen acumular grasa y aceite.
El lavado convencional no siempre consigue eliminar la grasa y los depósitos de aceite adheridos a las llantas. Para una limpieza más profunda, aplica WD-40 Specialist® Desengrasante Profesional directamente sobre la llanta.
Este producto ayuda a desplazar la suciedad más persistente sin dañar la superficie y deja las llantas protegidas frente a la humedad y el óxido.
Para una aplicación correcta, protege los discos de freno para evitar salpicaduras, rocía el producto sobre la llanta, frota con un cepillo para eliminar la grasa y seca con un paño limpio para lograr un acabado brillante.
Este método es rápido, eficaz y seguro para llantas de aluminio, acero y superficies pintadas.
Una vez limpias las llantas y neumáticos, sécalos bien con un paño de microfibra. Aplica el abrillantador para darles un aspecto renovado y protegerlos contra agentes externos. Este último paso no solo mejora la estética, sino que prolonga la vida útil del neumático.
El WD-40 Specialist® Moto Abrillantador Plásticos y Gomas crea una capa protectora que evita el desgaste prematuro y mantiene el color negro intenso del neumático.
Si cambias neumáticos de temporada (invierno/verano), límpialos antes de guardarlos. Pide a tu distribuidor que revise el interior del neumático para detectar defectos. Un almacenamiento adecuado evita deformaciones y daños.
Coloca los neumáticos en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar directa y fuentes de calor. Si los guardas apilados, cambia la posición cada cierto tiempo para evitar deformaciones.
Sobre Nosotros
WD-40 Company es una organización global dedicada a crear experiencias positivas y duraderas a través del desarrollo y la venta de productos que resuelven problemas en talleres, fábricas y hogares de todo el mundo.