Cuando hablamos de «bio», no nos referimos a la agricultura ecológica. En este caso, «bio» significa «de origen biológico».
Esto significa que el producto está fabricado principalmente a partir de fuentes naturales renovables, como plantas u otros materiales naturales, en lugar de estar fabricado íntegramente a partir de combustibles fósiles como el petróleo.
Si un producto es de base biológica biobasado en un 85 %, significa que la mayor parte del material procede de fuentes renovables, aunque una pequeña parte sigue procediendo de materiales convencionales. Esta definición se ajusta a las normas oficiales de la UE aplicadas a los productos con etiqueta ecológica.