Sergi Llongueras, la vida en equilibrio

Como piloto de bicitrial, Sergi Llongueras maneja un concepto clave, un concepto llamado “equilibrio”, algo obvio en su modalidad, pero también en la vida en general. “Cuando afronto una zona de obstáculos en la competición, la tranquilidad y seguridad son la clave. Los rivales siempre están ahí, los obstáculos también, pero el equilibrio necesario está en mi mano” afirma.

Y lo está, pero no sólo en sí mismo, es un juego a tres, entre mente, físico y máquina, pues su bicicleta, sobre la que evoluciona, necesita estar “perfecta” tanto como los otros dos actores…

Equilibro en la mente

Sergi Llongueras fue “futbolista” hasta los doce años. Conoció el trial por diversión, de forma tangencial pero “me invitaron a probar y me gustó. Tuvo que ver que fui a competir y gané ya en la primera carrera. Eso siempre gusta”.

Así fue como empezó y creció hasta sacar uno brillante palmarés en el que destaca el último mundial, toda una prueba para ese equilibrio mental, pues se disputó semanas después en un incidente que le puso, para su desgracia, en portada de no pocos informativos.

“Fue tras una copa del mundo en Italia, en Val di Sole. Teníamos una jornada libre y decidimos ir varios amigos, Eloi, Marc, Pol y yo, hasta el Lago de Precena. De vuelta, Eloi -Palau- y yo decidimos entrar en una especie de cuevas que había en la ruta. Apreciamos como unos cartuchos en medio de la cueva, pero no los tocamos, pensamos que era algún tipo de basura. Cuál fue mi sorpresa que al salir miro para atrás y veo una luz cegadora. Acto seguido aprecio que Eloi está con la ropa desgarrada y sangrando. El estruendo fue bestial”

Esos cartuchos resultaron que eran restos de munición de la primera Guerra Mundial e hicieron explosión. Eloi resultó ingresado, mientras que Sergi tuvo que reponerse de unas pequeñas heridas en los ojos y la cara. “Fue una contrarreloj, la competición seguía y el shock de ver a mi amigo en esas condiciones, fue brutal”.

Pero recuperó el equilibrio y retomó los entrenamientos a los pocos días. “En dos meses era el mundial, mi gran objetivo del año, y aquel golpe fue duro. Tuve que rehacerme y tirar adelante. Al final salió bien, fui campeón del mundo, pero lo más importante, con Eloi a mi lado, acompañándome”.

Equilibrio en el cuerpo

Tras el mal trago de Italia, Sergi Llongueras hizo valer su calidad para superar esos miedos interiores que te abordan en el momento de sacar lo mejor de ti ante una serie de obstáculos y llevarse el premio para el que viajó a Singapur. “Tienes que aprender a conocerte a la perfección, no hay otra. Hay que explorarse uno mismo, saber de ti, de tus miedos y debilidades y abordarlo. Hice sesiones de psicología deportiva, pero me valió mas leer y explorarme”.

A ello añade un trabajo físico ingente, hoy no hay actividad que no exija la excelencia en cada cosa que implica. “Hago trabajo en todas las direcciones, una labor de jornada completa. En el gimnasio mejoramos conceptos como la fuerza y explosividad, salgo en bici de BTT y carretera para el cardio y combino con natación”.

En ese equilibrio físico la clave es sencilla, no poner el pie en el obstáculo y evitar la penalización. En este sentido Sergi admite que el parón por la pandemia le vino bien para “recuperarme de una antigua lesión de rodilla”.

Equilibro en la máquina

Sergi Llongueras nos presenta la bicicleta de trial: “Es una bicicleta llamativa para el gran público. Acostumbra a ser de aluminio, aunque también las empieza a haber de carbono. Tiene un cuadro pequeño para poder plegarte sobre la bici cuando es necesario y un neumático trasero más grueso puesto que en él cargamos buena parte de los ejercicios”.

“Tenemos la suerte -añade- de contar en el Team Dani Comas con un buen patrocinador para el cuidado de la bicicleta. Los productos de WD40 nos dan la lubricación necesaria para que todo vaya perfecto en entrenamientos y competiciones. Los pilotos de bicitrial somos muy sensibles a cualquier ruidito durante el ejercicio”.

Entrevista a Sergi Llongueras

 

Todo para brillar en una modalidad que acentúa las principales virtudes que se requieren sobre una bicicleta: “Aquí prima la técnica en el equilibrio, la potencia y la concentración. Con ello tenemos la confianza para seguir siempre adelante”.

Por El Cuaderno de JoanSeguidor